Identidad de Género

Cuando eres transexual: la reasignación, cuestión de vida o muerte.

 

 

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Una vez iniciada, la reasignación, tambien llamada transición, es una cuestión de vida o muerte para la transexual. No se hace para gratificación sexual, ni para el escándalo de los demás. Sin embargo, los cambios físicos dramáticos de transición pueden asombrar y asustar a los que conocen a la persona. También hay muchas cuestiones prácticas, como qué nombre utilizar, cómo explicarlo todo a la familia y a los amigos. Puede parecer que hay que pasar por un sinfín de peligros y trauma.

  

Un problema mayor es que a los amigos y seres queridos siempre les cuesta trabajo “soltar” a la antigua persona,  y “volver a conocer” a la nueva persona. Si la nueva persona tiene restos fuertes de la antigua, es posible que los demás tarden en aceptar el nuevo género de la transicionista. Si los restos son débiles y la antigua persona parece haber desaparecido, es posible que odien intuitivamente a la nueva persona por haber “matado” a la antigua.
  

Muchas personas pierden todo contacto con sus seres queridos, familia, parientes y amigos pre-transición, y tienen que empezar de nuevo para encontrar amigos, compañeros y amor después de la transición (por cierto, esta fue la experiencia de Lynn durante su transición). Mientras más cerca de tí estuvo alguién antes de la transición, más fuerte será la imágen que tendrá de tu identidad anterior, y lo más probable es que rechace por completo “tu nueva persona” durante y después de la transición.
  

También, los cambios en la apariencia física que resultan de la terapia de hormonas y la cirugía pueden ser tan profundos como para causar agudos conflictos internos en los demás. Por ejemplo, algunos varones verán la persona al inicio como “un hombre en un vestido” y se burlarán de “él,” pero un año después sentirán una angustia interna cuando su subconsciente empieza a reaccionar a la transexual, cada vez más feminizada, como una mujer sexualmente atractiva. Otras personas simplemente no “verán” los últimos cambios y seguirán pensando en la persona como “un hombre en un vestido,” y así se convierten en el blanco de curiosidad y de reprimiendas cuando se equivocan groseramente en el uso de los pronombres (por ejemplo, referirse a ella como “él” todo el tiempo, cuando todos los demás ahora ven “ella”).
  

Así que la mujer que transiciona tiene que arreglárselas cada día, no sólo con los cambios enormes que se están produciendo en su cuerpo y su estado emocional, sino también con los cambios, de una variedad amplia, en las mentes de todos los que la rodean. Un poco de entendimiento y de ayuda cortés con asuntos prácticos de la parte de amigos y compañeros de trabajo hacen mucho para hacer más livianos algunos de estos fardos de la transición.   Los medios de comunicación no ayudan en todo esto, porque durante décadas, ha sido el costumbre referirse a una mujer TS posoperativa como “un hombre que ha cambiado de sexo,” e incluso utilizar pronombres masculinos al referirse a ella. Esta práctica horrorosa fue instigada hace décadas por el servicio de noticias Associated Press (AP), y las historias que difunden acerca de mujeres TS suelen llegar de AP en este formato. Esta práctica ha hecho un daño increíble a las vidas de mujeres TS al distorsionar groseramente su imagen ante la sociedad, y hacer que la transición sea una época difícil para ellas.   [*Nota: Esta práctica de AP fue recusada con éxito por los grupos activistas GLAAD y GenderPAC. El nuevo libro de estilo de AP estipula que todos los reporteros deben preguntar a la mujer transexual ella misma qué nombre y género quiere que se utilice en artículos de prensa  acerca de ella.]  A causa de las continuas complejidades medicales, legales, burocráticas, de empleo, religiosas e interpersonales, cada transexual se encontrará con cientos sino es que miles de personas durante su vida en situaciones donde su historia pasada le “delate,” no importa lo bien que sea aceptada como mujer.
  

Actualmente, en muchos de estos encuentros se puede tratar a una mujer TS con desdén, desprecio o con una reacción de asombro.  El efecto acumulativo de todos estos rechazos y encuentros dolorosos puede desanimar al espíritu más fuerte.
  

A la mujer transexual en medio de una transición le parece que está sometida a un acoso bastante irracional y desenfrenado por parte de la gente que le rodea y estas presiones pueden agotar hasta aquellas que soportan bien el miedo y que tienen una actitud positiva. Sin embargo, existe el peligro de enfadarse y luchar contra estas presiones, y esto puede ser muy contraproducente cuando lo que se intenta es proyectar una personalidad feminina cálida y alegre.   La asistencia socio-psicológica puede ayudar a estas mujeres a arreglárselas con algunos de estos efectos. Sin embargo, un mejor entendimiento de estos temas, sobre todo entre las comunidades medicales, legales, religiosas y de recursos humanos reducirá en gran medida el estrés y la sensación de estigmatización que experimentan muchas mujeres TS.   Parientes, amigos y otros que tienen que ver con una persona que transiciona pueden informarse mejor sobre lo que atraviesa esta persona al leer libros tales como Fieles a Nosotras Mismas : Entender la Transexualidad – para Parientes, Amigos, Compañeros de trabajo y Profesionales de Ayuda (en inglés) por Mildred Brown y Chloe Ann Rounsley.    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Afortunadamente, para la mayoría de las mujeres TS HaM hay una “luz al final del túnel.” Las dificultades sociales suelen ir apagándose en cuanto completan sus transformaciones de género y se asimilan poco a poco en la sociedad como mujeres. Para optimizar las oportunidades sociales y evitar dificultades sociales innecesarias, muchas mujeres posoperativas desean “vivir en modo furtivo” después de la transición. Hacen esto manteniendo una privacidad estricta sobre su pasado. Los amigos y los compañeros de trabajo que conocen el pasado de una mujer transexual deberían tener mucho cuidado de respetar su deseo de privacidad. También deberían actuar rápidamente para parar los cotilleos de otros que no son tan respetuosos.  
  

Después de haber aprendido un poco sobre la transexualidad, quizás puedas ayudar a otros a entenderlo mejor también. Con una mejor comprensión, las gentes que se preocupan de ello pueden aminorar los problemas prácticos y reducir las dificultades a las cuales se tiene que enfrentar el amigo, estudiante o compañero de trabajo TS durante su transición. Una vez que ha pasado por la transición, la nueva mujer suele asimilarse en la sociedad para vivir, en su mayor parte, una vida bastante normal, pero tanto más feliz.
  

Una novela maravillosa escrita por Chris Bohjalian, Trans-Sister Radio (disponible en español), ayuda a obtener muchas percepciones nuevas sobre la experiencia transexual de transición de hombre a mujer, y no sólo desde la perspectiva de la mujer misma, sino también desde la de todos que le rodean. La novela de Bohjalian hace su magia al cambiar el diálogo de personaje a personaje en cada etapa del proceso de transición, mostrando como todo el mundo involucrado, o tocado por la situación, experimenta muchos cambios en sus pensamientos, actitudes y respuestas. Se puede utilizar este excelente libro para establecer un contexto común en el cual sea posible comunicarse con gente que tiene la voluntad de aprender en profundidad sobre la transexualidad, la transición y la vida sentimental transexual. Lynn enfáticamente recomienda este libro para las familias y los amigos de mujeres en transición.  
  

 

 

 

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