Identidad de Género

Entrevista a Sarah Fernandez

 

 

 

 

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Sarah Fernández Varela es ingeniero en electrónica. 
En esta entrevista nos habla de su transexualidad y 
de cómo se enfrenta a ella, día a día, con admirable valentía y dignidad.
 

 

 

Eres natural de Guadalajara, México. ¿Podrías contarnos cómo 
está tratado el problema de la Disforia de Género en ese país?
 

El problema no se trata. La disponibilidad de Internet y la presencia de sitios 
como el de “Disforia de Género” son los únicos elementos que he encontrado 
para saber qué y quien soy y cómo enfrentar el problema.
Desgraciadamente somos tan poquitos/as (hay alrededor de una persona transgénero 
por cada 1.000 personas homosexuales o 20,000 personas cisgénero o biológicas)
 que no somos “negocio” como para que se creen una serie de servicios alrededor
 de nosotros en nuestro país. El “ingreso per cápita” de la gente transexual 
es muy bajo: generalmente no contamos con el apoyo necesario para nuestra 
transición o para encontrar empleos bien remunerados, las medicinas son caras, 
y los que tenemos un buen empleo adquirimos un riesgo muy elevado de perderlo 
al hacer la transición, así que, por el contrario, somos un riesgo para empresas 
que quisieran invertir en nosotr@s.
 

¿Dirías que la sociedad mexicana es transfóbica?
 

La situación de Fobia es resultado de la ignorancia. Por ignorancia la 
gente piensa que la transexualidad puede ser “contagiosa” (se alejan 
a toda prisa de alguien que la padece) o que podría llegar a ser una 
moda si no se vigila (como en su momento ha sido el Nacismo y algunos movimientos
religiosos).
 

¿Qué es ser transexual? Explícamelo como si tuviera 8 años.
 

Recientemente se ha descubierto que en una pequeña cantidad de personas, 
cuando todavía están en el vientre de su mamá, su cerebro se desarrolla con
 el sexo opuesto al de su cuerpo. El cerebro no se puede cambiar, y éstas personas 
necesitan que su cuerpo se adapte al cerebro. Por eso estas personas cambian su 
apariencia física para poder expresarse realmente como son ante los demás.
 

¿Se habla en los medios de comunicación de este tema? Y si se hace 
¿es de forma veraz o mas bien sensacionalista?
 

Es muy raro que se hable en los medios de éste tema. Aunque una cantidad limitada 
de universidades y entidades gubernamentales eventualmente pasa algún reportaje 
sobre transexualidad, lo hacen en espacios que tienen una audiencia muy reducida
 (como te mencionaba, no somos negocio). Lo peor es que cuando alguna persona 
transexual se ve involucrada en un escándalo público, utilizan este hecho para crear un 
drama sensacionalista aprovechando la transfobia general de la gente, y esto hace 
que el Transexual sea conocido solamente cuando se relaciona con algo malo para 
la sociedad. Nunca verás un artículo donde se reconozca a una persona transexual 
(a menos que sobresalga por encima de toda la gente del país, por ejemplo, un 
premio Nobel o un premio cinematográfico, cosa que no ha ocurrido todavía).
 

¿Hay en México médicos competentes en Disforia de Género?
 

Sí. Hay médicos que conocen suficiente del tema para tratarnos, pero son muy pocos
 y no se hacen publicidad ya que, como te digo, realmente no somos negocio, 
ni siquiera sale para pagar los costos de publicidad. El único lugar donde he encontrado 
referencias sobre México es en el sitio de “Disforia de Género” y gracias a él comencé mi proceso de la manera correcta.
 

¿Todavía se encuentran muchos profesionales de la medicina que no conocen el tema?
 
Ni siquiera entre médicos comentan acerca del tema (algo que no es negocio no se 
difunde entre ellos). Solamente algunos pocos estudiantes de psicología realmente 
sobresalientes y algunos psiquiatras que estudian el caso como una enfermedad mental 
grave conocen del tema dentro de lo que su visión cisgénero les permite.
 
 

¿Existe alguna ley allí que regule los derechos de los transexuales?
 

 

Todavía no la hay en México. Aunque una iniciativa esta siendo presentada al congreso,
 en ella se pide un apoyo para el cual se requiere un presupuesto.
Es difícil que se apruebe un presupuesto relativamente alto (el tratamiento es caro) para
 un mal que aqueja a un porcentaje reducido de la población (alrededor del 0.005% de la
 población con un ingreso generalmente bajo representa un porcentaje demasiado
 pequeño del ingreso neto del gobierno por concepto de impuestos, con lo es muy poco 
lo que el gobierno arriesga por no tratar a personas como nostor@s; el costo mayor 
quizá es el sepelio de una persona que se suicida o el mantenimiento de gente en la cárcel 
por el consumo de drogas o alcohol debido a falta de atención del problema).
 

 

¿Has comenzado una Reasignación de Sexo o todavía vives según el rol del género con el que naciste?
 

 

Ya he comenzado mi transición y espero que sea un proceso relativamente corto 
(no más de tres años) y, al final, espero recordarla simplemente como una etapa 
más en mi vida. Sin embargo no todas las personas transexuales tienen que llegar 
hasta la reasignación de sexo para sentirse bien. En mi caso yo sí necesito pasar 
de la etapa de Cirugía de Reasignación de Sexo (CRS) pero esa es mi situación personal.
¿Cómo ha afectado el tratamiento hormonal a tu estado de ánimo? ¿Dirías que tu vida ha realmente mejorado?
 

Sí, me ha afectado pero de la siguiente forma: por un lado me he vuelto mucho 
más sensible y emotiva, incluso me enojo de vez en cuando (antes nunca me enojaba) 
y ya no necesito estar tan concentrada en mi trabajo porque comienzo a identificarme
 conmigo misma en lugar de buscar escapes. Eso me permite regresar a otras cosas 
artísticas o intelectuales donde por años me dio miedo expresarme. También me siento 
mucho mejor físicamente porque era como si mi cerebro necesitara la presencia de la 
hormona correcta en el cuerpo; ponerla a su disposición con el tratamiento ha sido 
lo mejor que me ha pasado. Los cambios físicos aunque lentos, me ayudan mucho 
a tener una razón para continuar. No lo dejaría de hacer por nada.
 

¿Y a nivel de salud física?
 

El tratamiento no duele ni hace daño. Pero como el tratamiento hormonal se convierte
 en una necesidad de por vida (las gónadas se remueven del cuerpo y el resto de mi vida
 voy a necesitar medicamentos hormonales para reemplazar su función), aparece un riesgo 
de pérdida de salud en caso de una situación económica adversa durante mi vejez que me 
impedirá pagar el costo del medicamento, lo que causaría enfermedades graves (por ejemplo 
osteoporosis) que terminarían con mi vida anticipadamente. Fuera de éste riesgo “de vejez”
 no hay mayor problema de salud.
 

¿Recomiendas realmente este tratamiento a las personas con Disforia de Género
 que todavía están indecisas por miedo a contraer problemas de salud?
 

Con el seguimiento médico adecuado, y haciendo ejercicio de manera normal, no hay riesgo grave
 de problemas de salud, excepto en personas con enfermedades graves que impiden el uso de las 
hormonas de reemplazo. Así que lo recomiendo ampliamente para aquellas personas que están seguras
 de su condición de disforia de género.
 

¿Qué opinas de las cirugías genitales?
 

En mi caso personal me urge llegar a este punto. Para mi es una molestia enorme estar cargando 
con el sexo equivocado. Mientras mas pronto ocurra, mejor. Para otras personas transexuales MTF
 no es una situación tan grave, mientras la apariencia del cuerpo sea la adecuada pueden prescindir de las
cirugías más caras. Para personas FTM debe ser una molestia no poder llevar el “equipaje” adecuado 
para su función y puede sí ser muy necesario llegar a este punto.
 

¿En que momento te das cuenta de que padeces Disforia de Género?
 

Desde los 4 años, que es cuando comienzo a tener recuerdos en mi vida. En esa época tengo 
recuerdos en los que me daba cuenta de ser diferente a los demás. En mi familia solamente me 
dejaban convivir con los hombres (hermanos y primos), nunca con las mujeres (hermanas o primas). 
Por esa separación solamente me identificaba como diferente a ellos, pero no pude identificarme 
como una de ellas. Durante mi adolescencia el terror a mi padre me hizo matar cualquier intento 
de expresión de mi interior. Solamente hasta los 43 años, navegando por Internet, investigando
 sobre por qué me llamaba la atención la gente “she-male” encontré el término Transexualidad y 
luego el de Disforia de Género. Entonces comprendí con exactitud mi situación.
 

¿El transexual nace o se hace?
 

La persona transexual nace así. La condición no es hereditaria, ni contagiosa, ni puede
 imponerse como moda, ni es algo deseable o agradable que pueda convertirse en un “modelo juvenil” a seguir.
 

¿Por qué hay gente que relaciona la transexualidad con la vida sexual de la persona? 
¿Puedes explicarme cuál es la diferencia?
 

Yo creo que el nombre “Transexual”, en el hablar popular de México, se percibe como “Transa Sexual” 
(”Transa” significa mentiroso, estafador, ladrón, etc.), es decir, una persona que cambia su apariencia 
de hombre a mujer para atrapar incautos (hombres, que son los que tienen el dinero en nuestra sociedad)
 y sacarles todo el dinero posible con favores sexuales. No debería utilizarse la palabra “Transexual” 
en México para referirse a nosotr@s. “Transgénero” sería menos grave en el escuchar de la gente 
porque ya no se involucra la palabra “Sexo”. Pero sería mucho mejor algo como las siglas “SHB”
 porque al no aparecer la base de la raíz “Trans” en el término la gente no lo asociaría con “transa” o “engaño”.
 

¿Te has sentido alguna vez a gusto en el género físico con el que naciste?
 

En mi actuación como hombre (porque realmente he sido una buena actriz en ese papel) 
tuve mucho éxito, con amplio reconocimiento personal y profesional. Pero mi identidad estaba 
destruida y ningún éxito realmente podía tranquilizar la profunda tristeza que me invadía. 
Me estaba “muriendo por dentro”, como si mi alma estuviera separada de mi cuerpo por un
 abismo que no alcanzaba a ver, pero en el cual podía caer fácilmente.
Sólo con la resignación de mi género físico con el cerebral mi identidad estará completa. 
Y aunque no voy a cambiar mentalmente (seré siempre la misma persona que he sido 
toda mi vida porque mi cerebro no va a cambiar), podré ser yo misma ante mi y ante los demás, 
y podré disfrutar las cosas buenas de la vida y ver las malas no como una carga más, sino
 simplemente como la carga normal de la vida.
 

¿Has contado con el apoyo familiar en tu proceso de cambio?
 

Realmente el apoyo familiar o de amistades es parcial y muy limitado. Solamente me apoyan 
algunos cuantos familiares o amigas que lo aceptan por mi fuerte insistencia, pero no porque
 lo comprendan. Estoy segura que ninguna persona cisgénero (no transexual)  lo comprende realmente.
 

¿Qué habría pasado si hubieras vivido en el género con el que naciste durante toda tu existencia?
 

De solo pensarlo, en unos pocos días más me suicidaría. Aunque he conquistado metas 
muy altas a nivel profesional, no compensan la profunda tristeza y desasosiego en el que vivía. 
Tener mi identidad completa me permitirá disfrutar la vida tal como es, no viviendo siempre 
en la fantasía intangible de ser del género opuesto al de que tiene mi cuerpo.
 

¿Qué has perdido por ser transexual y haberte reasignado de sexo?
 

Todavía estoy a unos meses de comenzar a vivir de tiempo completo como  mujer, así que hay
 muchas cosas que tengo que enfrentar. Por lo pronto algunas oportunidades de trabajo que eran
 muy seguras comenzaron a ser dudosas desde el momento en el que les comuniqué que estaba
 en proceso de transición. Espero poder manejar correctamente las cosas en mi trabajo actual 
para no perderlo, y confío en que podrá hacerse porque la compañía para la que trabajo es Canadiense, 
donde no existen tantas barreras como en México, pero nada es seguro. Por lo pronto estoy elaborando 
un plan para mi compañía en la que mi transición no afecte el buen nombre de la compañía ante 
nuestros clientes. Espero plantearlo a mis jefes en cuanto los efectos de la TRH se hagan más notorios.
 

¿Te importa decirnos cuál es tu profesión?
 

Soy Ingeniero en Electrónica, y he trabajado en áreas de Control y Automatización, 
Diseño de Equipos Electrónicos, Computación y Sistemas.
 

¿Te arrepientes de algo que hiciste cuando ya sabías de tu transexualidad creyendo que era lo mejor para ti?
 

De lo que me arrepiento profundamente es de no haberme enfrentado a mi padre a los 14 años
 que ya estaba segura que yo no era hombre. En parte por miedo y en parte por querer complacerlo
 decidí negar mi condición y desarrollé mi papel de “cerebrito” de la escuela, y continué así con
 muchos éxitos profesionales y personales, durante más de 30 años más. Desgraciadamente la disforia 
no se desaparece con el tiempo. Cuando el cerebro no lo tolera más, regresa la necesidad de una 
transición con más violencia. Ahora mi cuerpo se ha masculinizado tanto que el proceso de transición 
va a ser doloroso, largo y difícil. ¡Pero no más doloroso ni difícil que continuar en mi papel de hombre!
 

¿Crees que el transexual puede encontrar un equilibrio si no llega a reasignarse?
 

En mi caso personal sin mi identidad completa no hay equilibrio. Ni siquiera mis grandes éxitos 
en mi trabajo (como el desarrollo de equipos y sistema electrónicos muy sofisticados que 
funcionaron muy bien, algunos de ellos todavía adelantados a su época) y en la música 
(siendo simplemente un “hobby” llegue a grabar 10 discos L.P. ¡y teníamos un buen grupo de fanáticos!)
 compensaron la presión que sentía por dentro de estarme reprimiendo a mi misma para encajar en un personaje masculino.
 

¿Has tenido depresión?
 

Muchísimas veces he tenido depresión. Es como si hubiera sido parte de mi propia existencia.
 Y se acentuaba aún más unos minutos después de alcanzar algún “éxito” personal o profesional,
 porque lo que en realidad quería no podía ni siquiera explicármelo a mi misma: ser mujer. 
Aún cuando podría haber conquistado a varias mujeres por las que, como hombre, 
hubiera sido reconocido como muy exitoso, nunca luché por ellas, porque en realidad lo que 
quería era ser como ellas no tenerlas conmigo.
 

¿Qué les dirías a las personas que no cuentan con la comprensión y el apoyo de 
sus familias respecto a este problema?
 

Que si ya se dieron cuenta de su transexualidad, se muestren tal como son ante los demás y 
se mantengan en esa postura con toda su fuerza, sin mostrar debilidad. Porque solamente de
 esa manera los que nos rodean comprenden.
 

¿Crees que en general la gente suele comprenderlo o el rechazo es la reacción más frecuente?
 

El rechazo es la reacción general (excepto entre nosotr@s mism@s). La condición transexual 
no se comprende. Nadie quiere ser del sexo opuesto al que tiene su cerebro, y nadie comprende
 que un cerebro pueda ser del sexo opuesto al del cuerpo. Es decir, para la gente cisgénero
 el cerebro tiene el sexo de tu cuerpo y no puede ser de otra forma. He observado 
que ni siquiera los psiquiatras que han presenciado casos de transexualidad comprenden 
realmente lo que ocurre en las personas que están en transición porque una vez que tenemos 
la educación que corresponde a nuestro sexo de nacimiento las diferencias en el 
comportamiento del cerebro son tan sutiles que solamente con exámenes muy complejos 
podrían detectar las diferencias. Y creo que nadie ha elaborado exámenes tan complejos de
 diferenciación cerebral entre mujer y hombre.
 

¿Es la Reasignación de Sexo una solución para la transexualidad?
 

Creo que mucha gente Transexual piensa que la Reasignación de Sexo les va a convertir 
de manera mágica en lo que sienten que son. Pero en realidad la Reasignación es solamente
 una ayuda para que la identificación visual (tanto la de un@ mism@ al verse en el espejo,
 como la forma en lo que los demás nos ven) coincida con nuestra identidad. Pero 
¡ya somos lo que somos! Y generalmente nunca nos enseñaron a comportarnos de acuerdo
 a nuestro género cerebral, sino al físico. Así que aprender a identificarnos plenamente con 
nuestro género cerebral se lleva todavía mucho más tiempo que el proceso de Reasignación de Sexo.
 En otras palabras, la Reasignación es solamente una parte del proceso de solución.
Por otro lado, la medicina aún no sabe como convertir testículos en ovarios o viceversa, 
así que el proceso de Reasignación es incompleto, por tanto hay aún más cosas que 
aprender y superar, como las dilataciones y la dependencia de por vida de las hormonas de reemplazo.
 

¿Podrías contarme alguna anécdota de tu infancia relacionada con tu disforia?
 

Como en mi familia había mucha separación entre hombres y mujeres, y como a las mujeres
 se les marginaba, es decir, se les trataba de manera más despectiva o eran ignoradas con 
toda facilidad, no tuve oportunidad de darme cuenta de que preferería estar con las mujeres. 
Pero siempre me sentí
diferente del grupo de hombres. Por dentro criticaba muchas de las formas de comportamiento 
de mis hermanos, primos y amigos, donde la testosterona los hacía ser agresivos y violentos, 
competitivos e irracionales, pero no lo podía expresar, solamente evitaba todos esos 
comportamientos sin sentido y me volví absolutamente reservada y era muy difícil para mi realmente hacer amistades.
 

¿Y alguna anécdota ya de adulta?
 

Cuando llegué al punto en el que convivía con amigos ya de nivel universitario, llega el momento
 en el que alguno de ellos trae revistas pornográficas a alguna reunión. Lo que descubrí que
 ¡yo me identificaba con las mujeres de las revistas, no con los hombres! Me di cuenta de que
 yo NO quería ser quien dominara la relación, sino dejarme llevar. Nunca pude expresarlo a mis 
amigos porque acabarían verbalmente conmigo, pero ya mi visión de la vida era tan diferente 
que una cosa más no era una carga extra. Por esa época me encantó la lectura de novelas 
románticas, y siempre me identificaba con la protagonista. Podía encerrarme por horas a leer 
novelas románticas y hasta leer la misma varias veces si me gustaba mucho. Era mi único 
escape hacia mi realidad y mi madre tenía muchas en la casa.
 

¿Has encontrado médicos oportunistas o que te han hecho sentir como conejillo de indias?
 

Siempre tuve miedo de caer en esta situación. Tardé 4 años en comenzar mi tratamiento con
 ayuda de profesionistas. Realmente hasta que encontré el sitio de “Disforia de Género” pude
 encontrar la gente adecuada para el tratamiento adecuado. Pero ¡es muy difícil inventar
 la palabra “disforia” para utilizarla en un buscador de Internet! Es muy difícil encontrar sin 
saber qué buscas y aún sabiéndolo hay tantos factores que distraen que tardé años en llegar 
al sitio. Buscando material en español para explicarle a mi hermana qué me pasa, llegué a la 
página de Lyn Conway y de ahí al sitio de “Disforia de Género”. Después de eso, en menos 
de un mes ya estaba iniciando mi tratamiento formal.
 

¿Qué les dirías a aquellos que piensan que padeces un trastorno mental?
 

Mis éxitos personales y profesionales demuestran que no se trata de una situación que 
afecte mi capacidad de desempeñarme correctamente en la vida, por lo que no deberían 
tratarme como a un enfermo. Pero si yo no hubiera tenido ese gran éxito que compensara
 ligeramente la profunda tristeza que sentía, posiblemente hubiera sido tan introvertida y 
ajena a la gente, que me hubieran percibido como un tipo de persona autista, viviendo en 
una fantasía de la que no quería salir, y esa situación está catalogada como una enfermedad 
mental. Por eso no me extraña que los psiquiatras quieran mantener la Disforia de Género
 en la clasificación de enfermedad mental. Aunado al hecho de que podamos caer en 
profundas depresiones que llevan a caer en vicios graves o en el suicidio mismo pone nuestra 
situación en un tipo de enfermedad mental grave. ¡Lo que pasa es que generalmente los
 psiquiatras no son Transexuales y no saben lo que se siente vivir una identidad fracturada! 
¡Me gustaría ver cómo se desenvuelven si los obligan a hacerse una reasignación de raza o 
de sexo para poder sobrevivir en una sociedad castrante!
 

¿Por qué crees que esta condición está mal vista en nuestra sociedad?
 

La ignorancia es el principal problema. La ignorancia sobre el tema de “transexualidad” 
la califica como algo desconocido. Pero lo desconocido da miedo. Y ese miedo causa 
una reacción instintiva de protección a la especie. El instinto de protección mas sencillo 
es un rechazo a todo lo “diferente”. Y ésto, aunado en México al malinchismo 
(”todo lo mexicano es malo”) y a la sensación de que Transexual significa “transa sexual” 
o “estafador sexual”, nos pone como el peor de todos los grupos de los individuos que 
pertenecemos a lo que se conoce como la “diversidad”. Por ello, la sociedad Mexicana
 nos coloca en un lugar más bajo y vil aún que la Prostitución y el Transvestismo.
 

¿Te has sentido sola en este camino?
 

Siempre estuve sola, hasta que encontré el grupo de Disforia de Género. 
En mi vida conocí solamente a dos personas transexuales hasta antes de encontrar el sitio.
 Con una de ellas llegué a estar cerca en reuniones de amistades de mi familia política. 
Pero cuando quise platicar con ella, mi familia política se opuso fuertemente, y entonces
 la familia de ella la protegió y nunca puede realmente acercame a platicar. Ella estaba 
sola encasillada en la protección de su familia por miedo al rechazo de los demás.
En otra ocasión en una de las fábricas donde presto servicios, los Ingenieros con los que
 trabajaba me señalaron a una persona transexual que ya había avanzado lo suficiente 
para vivir de tiempo completo en su rol de mujer. Su único “pecado” era que sus papeles
 tenían nombre de hombre. Pero
los ingenieros con los que yo estaba la criticaban fuertemente y ni siquiera la saludaban. 
Rápidamente me llevaron a una mesa lejos de ella y cambiaron de tema, aunque la
 observaban con cierto recelo. Les pregunté que qué les había hecho ella que fuera malo 
pero me vieron como si yo fuera una bomba y cambiaron rápidamente de tema, ignorando 
completamente mi pregunta, aún con el enorme respeto que sienten por mi como
 “Consultor Externo”. Así que esta chica estaba sola también. Lo peor es que en ese 
momento que criticaban a esta chica ¡tambien me sentí sola porque no podía expresar 
lo que yo realmente pensaba!
 

¿Tienes alguna teoría respecto a por qué se da la Disforia de Género?
 

No soy médico ni sé como es el proceso. Pero puedo decirte que sospecho que, 
en mi caso, en los primeros días en el vientre de mi madre parecía como si mi cerebro
 hubiera desarrollado un número adecuado de receptores androgénicos, de modo mi 
cerebro nunca se masculinizó como lo hacía el resto de mi cuerpo, quedando mi cerebro 
femenino cautivo en un cuerpo masculino.
En realidad no importa cómo haya sido, solo sé que prefiero mi cerebro femenino con 
el que he vivido toda mi existencia en incierta pero conocida paz, que un cerebro masculino 
desconocido y extraño para mi, que no sería yo misma.
 

¿Por qué crees que se habla ahora de este problema y no antes si los transexuales
 han existido siempre? ¿Crees que se adaptaban a su género físico?
 

Es tan difícil aceptar que el cerebro pueda ser del género opuesto al del cuerpo, que por siglos
 las personas han rechazado esta idea. Solamente los avances recientes en la medicina han 
podido determinar que la situación es real y el problema existe. Creo que es mejor vivir 
en ésta epoca a haber vivido en la antigüedad, donde no había ni siquiera algo como la
 Terapia de Reemplazo Hormonal que nos ayuda a no sufrir tanto. Pero creo que sería mejor 
haber nacido algunos siglos más adelante donde encontrarán que con una pastillita tomada
 por la mujer desde el periodo de relaciones sexuales hasta el tercero o cuarto 
mes de embarazo (como ahora se usa el Ácido Fólico), evitaría que el sexo cerebral fuera 
distinto al del cuerpo y no habrá necesidad de Reasignaciones Sexuales.
 

¿Cómo se debe tratar a una persona con Disforia de Género?
 

Creo que debemos ser respetuosos con toda la gente, y aunque nos presenten ideas 
extrañas que no comprendemos, las respetemos y tratemos de hacer algo bueno por ellas, 
en lugar de luchar contra todos los que intentan sobresalir como sucede aquí en México. 
El respeto a los demás y a su derecho de ser y sentir, y el apoyo incondicional a la gente
 que nos rodea, sería suficiente para que la vida sea mejor para todos con o sin 
Disforia de Género. Y esto es algo que, cuando seamos padres, deberíamos inculcar a 
nuestros hijos, en lugar de sembrar ideas de violencia, odio, racismo y miedos por ignorancia.
 

¿Crees que hay esperanza de vivir una vida plena para las personas con Disforia de Género?
 

Creo que vivir una vida plena requiere comenzar por una identificación plena con un@ mism@. 
Y aunque la medicina no ha avanzado lo suficiente para hacer reasignaciones completas, 
una reasignación parcial que nos lleve a una buena identificación con nosotr@s mism@s es 
suficiente para continuar con una vida plena. Yo espero que mi transición solo sea eso: 
un proceso temporal. Cuando la deje atrás podré vivir una vida mucho más plena, aún con
 el rechazo que me mostrará mucha gente por ignorancia.
 

¿Te gusta ser transexual?
 

NO.
 

¿Consideras la transexualidad una enfermedad? ¿una maldición?
 

Creo que es un tipo de enfermedad muy sarcástica (como si la enfermedad se riera de una misma). 
Y ni modo, me tocó a mi. Pero no creo en maldiciones. Yo no puedo hacer que los hijos de alguien a 
quien odiara demasiado fueran transexuales solo por ese odio.
 

¿Qué puede hacer la gente de vuestro entorno más cercano para ayudaros en el día a día 
con respecto a este problema?
 

Creo que todos debemos luchar por educar a nuestros hijos de manera diferente: enseñarlos
 a respetar la vida y las personas. Enseñarles que hay miles de ideas diferentes en las personas 
pero que hay que respetarlas aunque sean extrañas. Y sobre todo enseñarles a darse a
 los demás (es decir, a hacer algo bueno por los demás sin esperar nada a cambio) en lugar de
 ver como sacar ventaja de los que nos rodean. Haciendo la vida mejor a los que nos rodean,
 nos la hacemos mejor a nosotros mismos. Así, en unas cuantas generaciones, las personas 
transexuales, con enfermedades extrañas o con diferencias de raza o religión, no padecerán 
este rechazo social sistemático e injusto.
 

¿Por qué crees que se dan casos de rechazo dentro de las propias familias a las personas transexuales?
 

Por ignorancia. Además de lo que he respondido antes, en México hay una condición de “Machismo”
 en el las familias iniciada por el Padre y su forma de trato abusivo sobre la madre. Y como en la mayor 
parte de los casos la transición es MTF, es decir el cambio es de varón a mujer, se considera una 
desgracia familiar. Estoy segura que los casos contrarios (FTM) no son tan mal vistos: es comprensible
 que una mujer quiera gozar de los “privilegios de los hombres”. ¡Qué forma de pensar tan carente de valor! 
Pero así pasa en nuestras familias.
 

¿Dirías que eres una persona feliz?
 

¡He tenido tantas oportunidades para ser feliz! ¡Sería tan feliz si mi cerebro hubiera sido de hombre! 
Sin embargo al no identificarme plenamente conmigo misma no puedo disfrutarlo. Sé que cuando 
termine mi transición y todo quede atrás, aunque mi vida no será tan “emocionante” porque la 
sociedad me va a restringir, disfrutaré cada momento que me quede por vivir.
 

¿Alguna vez has dudado de tu condición de transexual?
 

No. Pero me enfada saber todo lo que voy a perder por no poder vivir a gusto como hombre. 
Estoy poniendo en riesgo a muchas personas que dependen económicamente de mi. Y además, 
mucha gente que me rodea me ha usado como “modelo” para sus hijos e hijas. Sé que mi cambio 
va a causar un revuelo desagradable en todos los que me rodean. Pero sólo hay una realidad: soy mujer.
:
¿Has sufrido malos tratos físicos o psíquicos por causa de ser transexual?
 

Para seguir el modelo educativo de mi Padre, toda mi vida estuve en colegios de varones, tuve que
 hacer servicio militar, y estudié Ingeniería en una escuela donde solo había unas 10 mujeres
 regadas en una Facultad de más de 2500 alumnos. Así que por años tuve que bloquear 
cualquier tipo de comportamiento femenino para que nadie me descubriera. Desgraciadamente mis 
amigos me desenmascaraban: siempre buscaban mi amistad personas que eran clasificadas como
 homosexuales o femeninos por tener muy desarrollada su percepción sobre los demás. Así que tuve
 que desarrollar una fachada de “cerebrito” en la escuela, no hablar con nadie, nunca ir a fiestas (si tenía que ir para 
acompañar y cuidar a mis hermanos, llevaba un libro para estudiar durante la fiesta para que no se 
me saliera la feminidad bailando, y sin tomar bebidas alcohólicas que rompieran las barreras que yo 
misma me imponía para no sacar a flote mis aspectos femeninos). También viví por años con terror
 a mi padre (y a su cinturón) desde que se dio cuenta que me transvestía. Y todavía falta lo que pueda
 ocurrir durante mi transición que está en proceso.
 

¿Has sido discriminada?
 

Siempre. Desde la infancia y la adolescencia decidí aislarme yo sola, antes de que me discriminaran 
los demás. En mi papel de “cerebrito” sólo los muy aplicados querían competir conmigo, pero eso era 
cuestión de trabajos y tareas en casa, no una lucha frente a frente. En la edad adulta fui exitoso 
como hombre pero tuve que reprimir todos mis sentimientos y toda expresión de alegría, tristeza o 
ideas personales para no ser discriminada, de modo que yo me discriminaba a mi misma. Y falta lo 
que ocurra más adelante cuando avance el proceso de transición y hasta que pueda cambiar legalmente mi nombre.
 

¿Te sientes orgullosa de tu condición de transexual?
 

Me sentiré orgullosa de TERMINAR mi transición por la enorme experiencia que me va a dejar el haber
 pasado por todo esto: ser exitosa en un mundo de hombres (aunque disfrazada de hombre), conocer 
tanto a los hombres como a las mujeres (qué les gusta, cómo satisfacerlos o satisfacerlas, cómo hacerlos 
convivir o entenderse, qué necesita cada uno, etc.), vivir la transición y enfrentar todos los miedos
 relacionados con ella, etc. Si me sentiré muy orgullosa. Pero siempre habría sido mejor haber nacido cisgénero.
 

¿Qué les pedirías a la sanidad y al gobierno con respecto a la transexualidad?
 

Que no nos traten como a “alimañas” o “basura” de la sociedad simplemente porque el nombre 
que nos dieron parece ser “timador sexual” o “transasexual”. Que nos respeten y nos permitan
 cambiarnos nuestro nombre y sexo como corresponde a nuestro género. Que nos ayuden a reducir 
los costos de hormonas (ellos pueden comprar en volumen y darnos las medicinas a un precio más 
económico) y cirugías (en hospitales de gobierno). Y que nos ofrezcan ayuda médica (psiquiatras, 
endocrinólogos, cirujanos) entrenados en el problema, que nos atiendan correctamente y con respeto.
 

¿Querrías añadir algo?
 

Le deseo la mejor de las suertes a toda persona que esté en nuestra situación, y les recomiendo
 que sean constantes en su proceso, que nunca se
rindan y que no se dejen acobardar por los demás.
 

Muchas gracias

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