Identidad de Género

Anastasius Lagrantinus Resenstengel

 

 

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Traducido por Isabel Rico Sanchez
 

 

Algunas partes del libro escrito sobre Anastasius Lagrantinus Resenstengel, pueden parecer sacadas de una novela picaresca, sin embargo, a diferencia de éstas, el desenlace es trágico.
 

Gracias a este final, la literata Angela Steidele fue encontrando pistas sobre la extraordinaria vida de Anastasius Linck, nacido como Catharina Margaretha Linck. Lo que llama más la atención sobre la vida de Anastasius, son los documentos médicos expandidos tras su muerte y que no fueron encontrados hasta 1891.
 

Angela consiguió gracias a sus pesquisas una detallada biografía de un hombre que nació con cuerpo de mujer, pero que tuvo el coraje suficiente como para llevar su vida de hombre. Las escogidas reproducciones del libro original hacen que sea una obra digna de leerse.
 

Lo curioso y fascinante de la vida de Linck es que es distinta a cualquier otra, en primer y principal lugar, porque fue todo un fenómeno social de la época. En la sociedad de aquel entonces, la religión sintió removerse sus cimientos con la aparición de nuevos grupos de cristianos de diferentes ideologías, a pesar de que en todo el imperio se había instaurado recientemente la conversión. Una de las cosas que más incomodaron a la Iglesia, que por culpa de la aparición de estas nuevas ramificaciones cristianas ya estaba irascible, fue que Linck había vivido su vida bajo una identidad masculina y se había casado y sido bautizado por la Iglesia como hombre, “engañándolos” a todos.
 

También se conmovieron los cimientos de todo el mundo militar cuando se conoció que Linck había servido como soldado en la guerra que tuvo lugar en Europa.
 

Pero no fue eso todo. Linck tuvo una gran repercusión en el mundo artesanal también, pues instruyó a hombres y mujeres en trabajos artesanales, los cuales eran los mejores de Alemania y cuyos beneficios estaban destinados a socorrer a los pobres.
 

Sin embargo, a pesar de estas obras de caridad, las argumentaciones e instancias de la Corte Suprema no se hicieron esperar, y el “delito” cometido por Linck hizo que fuera condenado a muerte, no sin que antes una camarilla médica lo reconociera y certificara que su anatomía era femenina.
 

Como ya hemos dicho, Anastasius Linck nació como Catharina Margaretha Linck en el año 1687, en una pequeña aldea de la Alemania central. Madre e hijo vivieron durante mucho tiempo en la miseria, hasta que decidieron ingresar en una institución abierta en 1696 por Augusto Hermann Francke y en la que también se alojaban estudiantes y huérfanos. El ambiente en este centro era tremenda y severamente religioso, lo cual se agravaba si se tenía en cuenta la influencia luterana de misticismo tales como las ideas de elevación y pureza espiritual.

 

 

 

 

 

Linck no fue un ejemplo de educación religiosa, pues su espíritu se negaba a admitir ciertas cosas, pero años más tarde, en busca quizás de otro Dios menos vengativo y severo que el que le mostraban, adquirió minuciosos conocimientos de la Biblia.
 

Tras cuatro años de permanencia allí, Linck abandonó el orfanato y se estableció por su cuenta. Entre 1702-1703 trató de vivir, consiguiéndolo, por primera vez como un hombre en una pequeña aldea. En 1717 se casó como hombre por la Iglesia con una mujer.
 

Durante muchos años fue pastor de un nuevo grupo radical cristiano, pero terminó separándose de ellos y se alistó en el ejército como soldado. Sin embargo fue herido gravemente y hubieron de intervenirlo de urgencia, en una operación de vida o muerte y su sexo biológico fue descubierto, teniendo que abandonar el ejército y volviendo junto a su madre.

 

 

 

 

 

 

 

Linck llegó a equiparse con utensilios (prótesis) que imitaban los genitales masculinos. Vivió en un sitio distinto bajo el nombre de Anastasius Lagrantinus Rosenstengel. En el interrogatorio posterior al que se vio sometido ante la Corte Suprema, tuvo que enfrentar preguntas tales como cómo le había sido posible mantener relaciones sexuales con otras mujeres o cómo había hecho para que estas mujeres no se dieran cuenta de con quién estaban en realidad. Incluso tuvo que aguantar que el Tribunal sacara a relucir el rodillo que Linck había utilizado como falo para seducir a sus “víctimas” y la negación por parte de la defensa de que aquello fuera verdad por inverosímil.
 

Linck, a pesar de que el ejército al ser descubierto su sexo femenino había decidido mantenerlo oculto, había acabado ante el tribunal porque su suegra había sospechado de la identidad del compañero de su hija. El conflicto entre yerno y suegra había venido porque el matrimonio comenzó a tener problemas económicos a partir de un negocio que salió mal. Tras irse a probar suerte a otra ciudad, a München, donde se alojaron en una casa de caridad perteneciente a jesuitas y benedictinos, y no tener suerte a la hora de encontrar trabajo o intentar montar otro negocio, hubieron de volver a su ciudad de origen en instalarse en casa de los padres de ella. Los reproches continuos de su suegra por su situación familiar terminaron acabando en una fuerte discusión entre Linck y ésta, llegando la madre de su mujer a agredirle y no teniendo Linck más remedio que defenderse. Fue tras este altercado cuando salió a relucir (no se sabe cómo) el pene artificial de cuero de Anastasius. Con esta prueba, su suegra lo llevó ante el juez en mayo de 1729, por lo que fue encarcelado. El juicio tardó en celebrarse un año mientras se reunían pruebas sobre la vida de Linck, y durante todo este tiempo, Anastasius permaneció encarcelado. El factor de las relaciones sexuales de Linck fue el cargo más importante con el que se acusó a éste, al amputársele el “delito” de sodomía.
 

El rey prusiano Friedrich Wilhem I firmó la siguiente sentencia: Linck sería degollado por haberse casado con una mujer. En Noviembre de 1721 Linck murió decapitado.
 

 

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